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31
Jul
08

patatas al horno con nata

Después de un tiempecito, vuelvo al ataque con un par de recetas para no dejar esto muerto del todo. Sí que es cierto que no soy nada constante, y menos ahora en verano que casi no tengo tiempo para publicar recetas. Así que os pido un pelín de paciencia, que todo se solucionará tarde o temprano.

Para este plato, lo único que necesitamos es un poco de caldo de carne (da igual que sea tanto los polvos que compramos en el súper como caldo líquido que tengamos hecho nosotros), patatas medianas, nuez moscada, nata culinaria y paciencia. Mucha paciencia.

Preparamos una fuente para el horno (da igual que sea cuadrada, redonda, de metal, de vidrio grueso, etc.) donde quepan todas las patatas que queremos hornear. Las patatas las partiremos a la mitad longitudinalmente (es decir, a lo largo, no a lo ancho) y las partiremos en finas lonchas PERO sin llegar a cortarlas del todo, a fin de que se queden laminadas, pero al cogerlas las láminas se mantengan unidas las unas a las otras. Es decir, no llegaremos con el corte hasta el fondo del todo.

Una vez hecho esto, colocamos todas las mitades de las patatas en el recipiente para horno y en una olla (fuera del fuego) con unas varillas ponemos la nata, sal, pimienta y nuez moscada al gusto y caldo de carne al gusto también. Lo batimos todo con las varillas hasta que quede una mezcla homogénea y se lo echamos a las patatas con cuidado de no cubrirlas por completo, sino que dejamos un poco la “puntita” fuera.

Lo llevamos al horno a unos 180 – 200 grados y estarán hechas cuando pinchemos con un tenedor, palillo, etc. la mitad más grande que tengamos y esté blanda por el centro.

Cuando las sirváis, echadles un pelín de perejil picado por encima para darles color.

A todos se les quedará la boca abierta con esta guarnición. Espero que os guste y lo pongáis en práctica. Bon apetit!

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31
Jul
08

picadillo de ajo y perejil

Pues es algo fácil que da sabor a muchos platos y dura en la nevera una eternidad, ya que al estar sumergido en aceite, ésto hace que se conserve durante mucho tiempo.

Necesitaremos ajos, perejiles y aceite. Y ya está. Se meten los ajos en el vaso de la batidora, se mete el perejil también (fifty fifty, o lo que es lo mismo, la misma cantidad de ajos que de perejil) y se echa aceite hasta cubrirlo casi todo (quedaros a un dedo de cubrirlo por completo).

Ahora viene lo complicadísimo. Tenéis que pasar la batidora a todo hasta que consigáis una mezcla un tanto rara. Y punto. A la nevera.

Esto nos servirá para realzar el sabor de paellas, arroces, carnes, ensaladas, etc. Por eso lo he puesto aquí, para no tener que explicar qué es un picadillo de ajo y perejil cada vez que lo vaya a usar en una receta.

Bon apetit!

27
Jun
08

muffins de chocolate y avellanas

¿A quién no le gusta esta deliciosa magdalena yankee?

Hoy nos mancharemos para hacer de reposteros. No nos mancharemos mucho nosotros, sino los cacharros. Vamos a necesitar un bol y unas varillas, para mezclarlo todo bien, una tableta de chocolate de 250 gramos para fundir (con más o menos un 50-60 % de cacao, de cualquier marca), 150 gramos de harina, 100 gramos de azúcar, una cucharada sopera de levadura en polvo, 2 huevos, 60 gramos de mantequilla, un yogur griego azucarado entero, un vaso de leche y avellanas.

Se procede sencillamente así:

Se ponen los dos huevos en el bol, junto al azúcar, el yogur y la leche. Se bate bien batido. Se añade a continuación, la harina mezclada con la levadura. Una vez tengamos la mezcla, se funde la mitad de la tableta al baño maría junto con la mantequilla y se añade a la mezcla anterior.

Troceamos el resto del chocolate con el cuchillo y se lo añadimos. Hacemos lo mismo con las avellanas. Ahora sólo queda untar moldes de papel albal con mantequilla y espolvorearlos con chocolate en polvo (o con harina, da igual) y llenar los moldes dejando un dedo para que crezca la mezcla.

Por último, se meten en el horno a 180 grados hasta que, como siempre, metamos un palillo y al sacarlo, éste salga limpio.

Ale, ya tenéis un buen desayuno. Bon apetit!

25
Jun
08

papas a la huancaína

Este plato lo aprendí en una sesión de cocina peruana que daba mi universidad y me dio por pasarme a ver qué se cocía por allí (nunca mejor dicho).

La verdad es que el plato me llamó mucho la atención, ya que es muy fácil de preparar y es picante, cosa que a mi me encanta.

Para  prepararlo, simplemente necesitaremos patatas (la cantidad va en función de los comensales, tened en cuenta que es un entrante, así que no cebéis a los comensales antes del plato principal). También necesitaremos ajíes amarillos (es una especie de pimiento picante que se usa mucho en ese tipo de cocina), queso ricotta, cebolla, ajo, leche, sal y aceite.

Se hierven y se pelan las patatas, se cortan en rodajas y se ponen en el fondo del plato donde se vayan a servir. Se echan los demás ingredientes en el vaso de la batidora. Para hacernos una idea, más o menos por cada 4 ajíes, echad 100 gramos de queso, 1/2 cebolla, 1 ajo, 1/4 de taza de leche y sal y aceite al gusto. Se tritura todo bien triturado. Los ajíes, si queréis que piquen un poco menos, podéis triturarlos sin las pepitas. Una vez hecho esto, se rocían las patatas con esta salsa y se adorna con rodajas de huevo duro.

La mujer presentó el plato poniendo las patatas encima de una hoja de lechuga, pero eso resultó muy incómodo de comer, así que olvidaos de lo de la lechuga, que al fin y al cabo, desde mi humilde punto de vista, no le pega nada al plato. Es un plato que se come frío y que si es verano os recomiendo que dejéis para por la noche, ya que el ají puede hacer que se suban los sudores al ser picante.

¡Ale! A experimentar con cocina de otros países, no os cortéis y… Bon apetit!

25
Jun
08

chorizo a la sidra

¡Claro que sí hombre! No todo pueden ser platos sanísimos, hay que darse el gustazo de vez en cuando.

Este plato, aparte de rico, rico, está buenísimo. Para prepararlo, simplemente necesitaremos chorizos semifrescos (dicen que los de Villasola son los mejores, yo no voy a cuestionarlo, por si acaso), sidra natural y una hojita de laurel.

La preparación es sencilla. En una cazuela (preferentemente de barro) se echa la sidra (una media botella por cada 4 o 5 choricitos), el laurel y los chorizos. Se pinchan un poco los chorizos para que suelten el jugo y cojan el aroma de la sidra y se dejan cocer durante unos 15 minutos, más o menos. Se parten en rodajas los chorizos y se sirven muy calientes en un platito acompañados de un poco de caldo de la cazuela.

Ya está. Bueno, bonito, barato, y aparte buen plato para hacer boca en una barbacoa o en cualquier otra ocasión.

Espero que os sea útil y… Bon apetit!

25
Jun
08

huevos rellenos

Nunca has ido a un sitio, y has dicho: “Mmmmm huevos rellenos. Están ricos pero… ¿qué llevarán?”

Hoy desenmascararemos lo que hay detrás de unos buenos huevos rellenos. Hay distintos tipos de relleno para los huevos. Los hay de atún, salmón, queso, etc.

Si me siento con ganas, pondré tres maneras de hacer huevos rellenos, ya que no a todo el mundo le gusta el atún, o no todo el mundo tolera el queso fuerte.

Para empezar, vamos a necesitar huevos. Los hervimos durante 10 minutos, los pelamos, los abrimos por la mitad (longitudinalmente, buscadlo en el diccionario si no sabéis qué quiere decir) y le quitamos la yema.

(Hasta aquí, la parte común a toda clase de huevos rellenos).

Ahora, para los huevos rellenos de atún, necesitamos una latita de pimientos morrones, sal y pimienta blanca, atún (a ser posible al natural, sin aceite ni escabeche) y aceitunas deshuesadas (verdes, negras o de las dos).

Picamos todos los ingredientes, y los mezclamos (las yemas de los huevos, también se mezclan). Una vez picados y mezclados bien, se les echa sal y pimienta y se rellenan las claras de los huevos cocidos.

Una vez hecho esto, prepararemos una bechamel. ¿Cómo? Muy sencillo. Se coge un vaso de leche y se añade una cucharada sopera y un pelín más de maizena, y se remueve bien. Se sal-pimenta y se le echa un pelín de nuez moscada. Se pone todo en un cazo a fuego lento y sin dejar de remover hasta que la mezcla se espese.

Por último, colocamos los huevos bien juntitos en una bandeja de horno (previamente cubierta por papel especial para cocinar en el horno) y se le echa la bechamel por encima. Se lleva al horno en modo gratinadora y se dejan unos 45 minutos (o hasta que la bechamel se empiece a dorar). Para decorar simplemente se espolvorea sobre los huevos un pelín de perejil picado bien fino y se engullen a gusto de los comensales.

Para los huevos rellenos de salmón, neceistaremos los mismos huevos que hemos hervido antes, salmón ahumado (unos 250 gramos por cada 8 huevos), unas hojas de lechuga (la que más rabia os de), pera blanquilla (una unidad por cada 8 huevos), aceite de oliva virgen extra, vinagre de vino blanco, sal y dos cucharadas de mayonesa.

Para prepararlo es muy sencillo, se cuecen los huevos y se les quita “lo amarillo” (o yema) como ya he dicho antes, cortamos la pera muy finita, al igual que el salmón y la lechuga. A esta mezcla, le añadimos las yemas de huevo desmenuzadas (y frías) y aliñamos con aceite, sal y vinagre (muy poquito vinagre, o incluso sin vinagre también queda bien). Se mezcla todo bien con la mayonesa y se rellenan las claras cocidas de los huevos. Si queréis, no cortéis todo el salmón y para decorar usad tiritas de salmón encima de los huevos. También podéis poner una anchoa para decorar, encima de toda la mezcla, pero tened cuidado de que las anchoas, si las ponéis, no lleven espinas, que no es placentero clavárselas en las encías.

Ahora os explicaré cómo se hacen los huevos rellenos de marisco. Es más de lo mismo que antes. Se hierven los huevos y se apartan las yemas, que se trituran junto a gambas cocidas y peladas, surimi (o palitos de cangrejo, como lo queráis llamar) y cebolla picada bien fina. Esto se aliña con sal, pimienta y zumo de limón (todas las cantidades a convenir según el número de huevos) y por último se envuelve todo en mayonesa y se rellenan las claras cocidas de los huevos.

Y ya por último, os explicaré cómo se hacen los huevos rellenos de queso azul. Igual que antes, hervimos los huevos y apartamos las yemas. Se ponen las yemas en un bol picadas, junto a queso azul al gusto, un poco de mostaza, un poco de pimentón picante y un poco de nata. Se sal-pimenta al gusto y con eso rellenamos las claras cocidas.

Hasta aquí las increíbles (pero ciertas) historias de cómo se rellenan los huevos. Vaya manera de complicarse la vida, ¿verdad? Con lo buenos que están directamente abiertos por la mitad con un pelín de sal…

Espero que lo hayáis disfrutado y… Bon apetit!

25
Jun
08

ensalada de mango

Y aquí os bombardeo con otra ensalada para este veranito. Que yo sé que mucha gente, con esto de la operación bikini, está de ensaladas hasta arriba. Yo aquí simplemente propongo una manera diferente de decorar esas pésimas ensaladas consistentes en un poco de lechuga tradicional (o iceberg, que está más barata) y tomate. Eso para empezar, no entra ni por los ojos.

Ahora os explicaré cómo preparar una ensalada de mango, muy muy rica, sabrosa y por supuesto, sanísima. Esta ensalada, tomada en la terraza de casa, con el fresco dando en el cuerpo y disfrutando de las vistas… ¡es perfecta!

Para hacerla necesitaremos una lata de puntas de espárragos blancos (digo puntas, porque es la parte más blanda y con mejor textura del espárrago), una zanahoria, tres endibias, una manzana, dos mangos, 50 gramos de pasas pequeñas (opcionales), dos cogollos pequeños de lechuga y queso emmental.

Para preparar la salsa que acompaña a la ensalada, necesitaremos un huevo, el zumo de medio limón, aceite de oliva virgen extra y sal al gusto, una cucharada de mostaza (la que queráis, yo personalmente usaría mostaza de dijon, rica, rica), un yogur natural (sin azúcar) y un tomate pasado por el rallador y sin piel.

El procedimiento es sencillísimo, como siempre en las ensaladas. Se lavan todos los ingredientes y se prepara un recipiente. dentro rallamos la zanahoria (previamente pelada), pelamos la manzana y la cortamos en daditos (y como siempre, se rocía con zumo de limón, para que no se oxide) y cortamos en trocitos los cogollos de lechuga. El queso lo rallaremos con los agujeros gordos del rallador y el mango lo que prefiráis, o lo ralláis también (os soltará mucho líquido, pero el mango se aprovecha mejor) o lo cortáis en daditos (al tener un hueso tan grande, y estar la carne tan pegada al hueso, se desperdicia un pelín, que os podéis comer a medida que hacéis la ensalada).

A continuación se ponen todos los ingredientes que hemos tratado hasta ahora en una ensaladera y se añaden las pasas.

Para preparar la salsa que va a acompañar a esta ensalada, se mete el huevo con el zumo del medio limón en el vaso de la batidora, junto con sal al gusto, la mostaza y el aceite. Se bate todo muy bien. Seguidamente, se añaden unas tres cucharadas de yogur y el tomate y se vuelve a batir todo un poco más hasta que la salsa quede un pelín rosada, ligera y suave.

Se vierte la salsa en la ensaladera MUY POCO ANTES de servirla. Por último, se cogen las endibias (cuando antes he dicho se lavan todos los ingredientes, las endibias estaban incluidas en ese TODOS), se corta un dedo de base (para que las hojas queden sueltas). Se ponen las hojas en los platos de los comensales, y se rellenan con el potingue que tenemos en la ensaladera.

A quien se queje, que se aguante y que no hubiera venido a comer a casa.

Disfrutadlo en la medida de lo posible, y… Bon apetit!