21
Abr

tarta de queso con arándanos

Jeje… Tarta… Fácil, rápida y deliciosa receta de tarta de queso. La podemos hacer sii (abreviación de si, y sólo si) tenemos a mano una montadora de nata.

Empecemos. Para esta receta, lo que necesitamos son galletas chiquilin, mantequilla, un litro de nata montada, 400 gramos de queso philadelphia, 250 gramos de azúcar, 9 hojas de gelatina y mermelada de arándanos (o incluso fresas naturales, si no os gusta la mermelada).

Vertemos un poquito de nata en un plato, y le ponemos las 9 hojas de gelatina. Lo metemos en el microondas, y cuando esté templado se mezcla todo bien mezclado con un tenedor. Tenemos que dejar que esta mezcla se enfríe del todo, pero NUNCA debe meterse en el frigorífico, ya que se endurecería y la cagaríamos (así, literalmente).

Por otra parte y mientras se enfría la gelatina, echamos en un cubo (limpio, por supuesto) el litro de nata y le damos candela a la montadora. Importante: mejor montará cuanto más fría esté la nata.

Una vez la nata esté montada, se añade el queso y el azúcar, y se sigue moviendo, para que se mezcle todo bien mezclado.

Para la base de la tarta, lo que haremos será rallar galletas chiquilin. Más o menos un paquete y medio de los que vienen dentro de las cajas (si mal no recuerdo, cada paquete trae 16 galletas, así que rallamos 24 galletas, por decir algo). Una vez ralladas, las ponemos en un bol y añadimos la mantequilla previamente disuelta en una sartén. Vamos amasando y haciendo una pasta. Si la pasta está muy seca, se añade más mantequilla fundida. Si os habéis pasado de mantequilla, se rallan encima más galletas.

Una vez llegados a este punto, todo es coser y cantar. Se cubre el fondo de un ‘algo’ (molde para tartas sería lo ideal, pero allá cada uno con sus métodos) con la masa de galleta (medio dedo de alto es suficiente), posteriormente se echa la mezcla de nata-queso-azúcar-gelatina encima de la galleta, y para terminar, se echa encima de todo la mermelada, o simplemente se cubre con rodajas de fresa. Se mete en la nevera varias horas, para que la gelatina haga su trabajo, al igual que la mantequilla.

Y una vez llegados a este punto de aquí, lo que se hace es simplemente comerse la tarta tan ancho después de una buena comida.

Bon apetit!

15
Abr

steak tartare

Se cree que el origen de este plato se remonta a la época de los Tártaros. Éstos llevaban la carne y especias varias bajo las sillas de montar, y al final del día tenían la carne muy picada y mezclada con todas las especias que llevaban bajo la silla.

La verdad es que es todo un manjar. Nunca oséis a pedir este plato en un restaurante, a no ser que venga con el precio puesto. Si no viene reflejado en la carta y lo pedimos, tranquilamente te cobrarán 30-35 € por él. Así que ojo, si no está en la carta, no lo pidáis, y si está en la carta, mirad primero el precio.

Para preparar este manjar, lo que necesitamos es una pieza de solomillo de ternera (unos 200 gramos por persona), 1 huevo crudo, 1/2 cebolla, 2 yemas de huevo duro, 3 pepinillos en vinagre, alcaparras al gusto, mostaza a la antigua, tabasco, salsa perrins, sal y pimienta negra recién molida.

La preparación es fácil. Para evitarnos trabajar mucho, le pedimos al carnicero que nos pase el solomillo por la picadora, así eso que nos ahorramos. Picamos todos los ingredientes bien finitos.

En un bol, mezclamos la yema del huevo crudo, mostaza, tabasco, salsa perrins, sal y pimienta negra recién molida al gusto. Una vez bien mezclado todo esto, se añade la carne y se revuelve. Se prueba y se rectifica de picante, sal y pimienta, y se le añaden todos los ingredientes picados bien finos.

Este platazo se come con pan tostado, y se acompaña con un buen vino.

Bon apetit!

15
Abr

algo sin nombre

No sé qué nombre ponerle, así que esta receta no tiene nombre. Como buen estudiante que soy, a veces compro comida enlatada (fabada asturiana, escudella catalana, pote gallego). Es decir, comida en lata de la marca ‘Litoral’.

Hasta hace una semana, compraba sólo fabada asturiana, hasta que me dio por probar la escudella catalana (no la recomiendo de bote, ya que lleva pasta y la pasta está demasiado hecha y se desace en la boca) y probé también el pote gallego. Éste me interesó sobremanera y dije: ¡voy a probar a hacerlo!
Pues bien, no hice exactamente pote, ya que para ello se necesitan ingredientes que no son muy usuales en un supermercado (almenos al que yo voy). Así que para esta receta usé un paquete que viene preparado para lentejas (lleva morcilla de cebolla, chorizo, un hueso de jamón y un poco de tocino), 4 patatas medianas, 1 col, 250 gramos de alubias blancas (remojadas del día anterior) y unos tres trozos de costilla de cerdo.

Para hacerlo, muy fácil, fácil, fácil. Se pone en una olla más o menos 3 litros de agua (más o menos) y se le echan todos los ingredientes, menos la col y las patatas. Se deja que cueza todo a fuego bien lento, y se va removiendo de vez en cuando. Cuando lleve una hora hirviendo, se le echa la col, cortada finita. Dejamos que hierva 10 minutos más, y entonces echamos las patatas peladas y cortadas a trocitos. Habremos acabado de hacer la comida cuando las patatas estén en su punto, cosa que sabremos probándolas.

NOTA: Este plato es un plato que puedes congelar por raciones. Cuando quieras comer este mejunge raro, pues sacas la ración del congelador la noche anterior a comértelo, y lo metes en la nevera. De esta manera, se irá descongelando ahí con la calma durante toda la noche, y al día siguiente sólo tendrás que calentarlo en una olla.

Espero que os guste… Bon apetit!

15
Abr

tortilla de patatas

Voy a quejarme mucho. Muchísimo. Me quejo de las tortillas envasadas que venden en los supermercados. El otro día vi a una señora bien mayor comprando una de esas aberraciones. Y yo me pregunto: Con la de tiempo libre que debe tener esa persona… ¿Por qué coño tiene que comprar esos incomibles paquetes rellenos de “vete tú a saber qué”?
Yo he de admitir que probé una vez una mini-tortilla de esas. Puede que desde entonces la hayan mejorado, pero lo dudo seriamente. No sé si es por el huevo líquido pasteurizado que les hacen utilizar a las empresas que trabajan con huevo por higiene y “por si los microbios”, o porque realmente no saben hacer tortillas, pero no es que ese intento de tortilla estuviera muy bueno.

Allá vamos con esta receta facilísima y muy barata. Para ello necesitaremos patatas (pues más o menos 5 patatas grandes). Pelamos, lavamos y cortamos las patatas en rodajitas bien finas, las salamos al gusto y éstas se pochan en aceite bien caliente (es decir, no se fríen del todo, se dejan un pelín crudas). Una vez hecho esto, se apartan del fuego y se reservan. Cortamos cebolla bien finita (2 cebollas, por ejemplo) y las sofreímos en una sartén con aceite y una vez estén bien blandita la cebolla, se mezcla con las patatas.

En un bol, se baten 8 huevos y se añaden las patatas con la cebolla. Y aquí viene una de las partes más importantes: la sartén ha de ser antiadherente, para más facilidad a la hora de despegar la tortilla y el fuego tiene que ser el más flojo posible. Igual la tortilla tarda… una hora (por poner un tiempo así al azar), pero la verdad que prefiero una tortilla bien hecha de una hora, que no una tortilla quemada por fuera y cruda por dentro de tres minutos.

Aplicad el cuento, y haced tortillas buenísimas, que estoy seguro de que os saldrán de rechupete. Todavía me acuerdo de la primera tortilla de patatas que hice, y me salió buenísima, así que no tengáis miedo de intentarlo. Además, sale más barato que comprarla ya hecha, así que ánimos y… Bon apetit!

08
Abr

coliflor con queso

Aquí os explico cómo quedar bien con los comensales que tengáis, con una receta para guarnición sencillísima y a la vez deliciosa.

Para esta receta sólo necesitáis coliflor (depende los que seáis, pero media coliflor mediana suele bastar para una persona), leche, maizena, nuez moscada, pimienta, sal y el tipo de queso que más os guste (emmental suele ir perfecto).

Ponemos la coliflor lavada a cocer en una olla con agua y sal durante 7 minutos aproximadamente. Una vez hecho esto, las colocamos en una fuente de horno.

NOTA: Para que no os huela toda la casa a coliflor cuando la hirváis, poned medio limón (con cáscara y todo) dentro del agua. Esto va de maravilla, así evitáis que cuando entren los comensales sepan lo que les espera en la mesa.

Para hacer la salsa, ponemos leche en un cazo o sartén. Calculamos la medida y más o menos se echa una cucharada sopera de maizena por cada vaso de leche. Para ello, primero se disuelve la maizena en un recipiente aparte con leche fría, y luego se agrega este recipiente a la sartén con el resto de la leche. Es importante remover la mezcla en todo momento.

A la mezcla de leche y maizena se le agrega sal, pimienta y nuez moscada al gusto, y una vez espesa la mezcla se añade el queso que hayamos escogido (emmental, por ejemplo). Una vez se haya fundido todo el queso, se esparce la mezcla por encima de la coliflor. Si queréis darle un toque más de sabor, se ralla un poco de queso parmesano por encima de la mezcla, y se mete a gratinar al horno hasta que la mezcla coja un color dorado. (No os paséis, no la vayáis a quemar).

Un buen recurso rápido y barato para poder guarnecer carnes, pescados, o como primer plato.

Bon apetit!

08
Abr

crêpes

Ahora explicaré cómo hacer la base para las crêpes, y también sugeriré una manera muy rica de hacerlas.

Para la base de la crêpe salada lo que necesitáis son 3 huevos, 125 gramos de harina para repostería, 250 ml. de leche, 1 cucharada de aceite y sal.

Para la base de la crêpe dulce, haremos casi la misma base: 3 huevos, 125 gramos de harina para repostería, 250 ml de leche, 1 cucharada de aceite y azúcar. (Yo aparte, a las crêpes dulces les echo un poquito de canela al gusto y la ralladura de una naranja).

En un vaso para la batidora, lo ponéis todo menos la harina, y empezáis a batir. Una vez bien batido, se va agregando la harina poco a poco para que no forme grumos, y una vez se tenga ya la mezcla se procede a hacer las tortitas en una sartén antiadherente untada con un pelín de mantequilla o aceite.

El otro día, fui a una cafetería donde hacen crêpes muy buenos, y en la carta me llamó la atención uno que era de tres quesos con jamón de york. Me lo pedí y aquello era orgásmico. Para quien le guste mucho el queso (es mi caso) pues le echáis encima a la crêpe salada una loncha de emmental, otra de queso brie y otra de cualquier otro queso (roquefort, de cabra, gouda, etc.), y una loncha de jamón de york. Realmente esa mezcla está buenísima.

Espero que lo disfrutéis tanto como yo… Bon apetit!

08
Abr

pescado a la sal

Fácil, barata y deliciosa receta.

Para ella necesitaremos un pescado blanco, que tenga las entrañas quitadas, pero que conserve las escamas, sal gorda, un limón y hierbas aromáticas. (Preferiblemente, el pescado tiene que ser una pieza entera).

Yo siempre suelo usar dorada. Así que vamos allá! Se rellena la barriga del pescado (por la abertura que tiene en la tripa) con una rodaja de limón y las hierbas aromáticas. En una bandeja de horno se pone una capa de sal en el fondo, y encima de ésta el pescado. A continuación se tapa completamente el pescado con más sal, y se rocía con agua (no os vayáis a pasar, sólo unas gotas por toda la superfície de la sal). Seguidamente se coloca la bandeja en el horno precalentado a 200-220 grados, y se deja durante 20-25 minutos.

Para comérselo, se quita la capa superior de sal, y se come el pescado SIN PIEL. Recuerdo que la piel ha de tener escamas y es muy desagradable comérselas (aunque sea sin querer, como en mi caso).

Hasta pronto cocinillas! Y… Bon apetit!

08
Abr

ensalada fresca de aguacate

¡Llega la primavera! Y con ella las comidas frescas y ligeras (que hay que caber en el bañador este verano).

Aquí os dejo una deliciosa receta con aguacate y marisco, para chuparse los dedos.

Para hacer esta receta necesitaremos tantos aguacates como comensales, salsa rosa suficiente para todo el mundo, salmón ahumado, gambas peladas y cocidas, mejillones cocidos sin cáscara y el corazón de la lechuga. Más o menos se calculan a ojo los ingredientes. No pongáis dos kilos de gambas para dos personas, pero tampoco compréis 20 gramos si sois 10 personas. Un término medio. Ídem con el salmón.

Para hacer esta sencillísima receta, se cortan los aguacates por la mitad, se saca el hueso y se vacía la pulpa. Se cortan todos los ingredientes muy finitos (incluída la pulpa que acabamos de sacar) y lo ponemos en un bol. Se le echa la salsa rosa, pimienta negra y sal al gusto. Una vez hecho esto, se coloca dentro de las cáscaras de aguacate y se sirven dos medios aguacates por persona.

Si veis que bailan mucho los aguacates, una posible sugerencia de presentación es poner medias rodajas de tomate en la base, para que el aguacate no vuelque.

Pronto más recetas. Hasta entonces… Bon apetit!

02
mar

base de chocolate

Para esta base, lo único que necesitáis es chocolate para postres de nestlé (es un paquete marrón, que viene en “lingotes” de 25 gramos), mantequilla, leche, azúcar yemas de huevo, y para quien quiera, ralladura de naranja y/o limón.

Para empezar, lo único que tenéis que tener en cuenta es que hay que hacerlo en una olla o sartén antiadherente, y hay que hacerlo a fuego muy lento. Posiblemente tengáis que hacerlo en el fuego más pequeño de la cocina, y a fuego muy lento.

Primero lo que haremos será poner toda la tableta de chocolate troceada (si mal no recuerdo, hay 10 lingotes de 25 gramos) junto con un vaso de leche (un vaso de esos reciclados de nocilla, que todo el mundo tiene en casa. Removiendo poco a poco, y teniendo paciencia, cuando esté líquido, se añade una cucharada colmada de mantequilla, y se sigue removiendo. Aparte, se mezclan 6 yemas de huevo, con 6 cucharadas colmadas de azúcar. Se obtendrá una mezcla amarilla muy pastosa. Se retira el chocolate del fuego, y se mezcla con la yema (nunca mezclar en el fuego). Se remueve todo muy bien, hasta que quede una pasta líquida y muy sabrosa. Quien quiera, que coja la ralladura de una naranja, o de un limón, o de ambas, y las mezcle a lo último.

Esta masa va muy bien para cubrir tartas, es una base para la mousse de chocolate, se puede usar como fondue para mojar dentro de ella frutas, o se puede usar para lo que cada uno quiera.

Espero que os haya gustado… Bon apetit!

22
ene

papardelle al martini con gambas

El papardelle es un tipo de pasta que es como los tallarines, pero muchísimo más anchos. Para que nos hagamos una idea, son igual que los tallarines, pero algo más largos y de un centímetro de ancho. Tienen una textura muy buena, y quedan muy bien en contacto con el paladar.

Para esta receta sólo necesitaremos muy poca cosa. Espinacas (opcional), gambas peladas, un pelín de mantequilla, martini (yo suelo hacerlo con martini rojo, pero también sale bien la receta con martini blanco), un poco de salsa holandesa (en su defecto, nata para cocinar espesa), sal y pimienta negra recién molida.

Cocemos la pasta. Para cocer la pasta, queda bien si en lugar de simple agua, echamos a la olla un chorrito de aceite de oliva virgen extra, un poco de sal y pimienta negra recién molida, laurel y unos dientes de ajo con un corte en el lomo (o parte más ancha).

Una vez cocida la pasta, la reservamos. Para la salsa lo que haremos es saltear las gambas y las espinacas (si elegimos espinacas frescas, las echamos directamente, si no, las hervimos como indica el paquete y las añadimos una vez hervidas) con un pelín de mantequilla, y cuando ya estén hechas, le añadimos un poco de martini. Un poco significa como un vasito de chupito (quizá un pelín menos) por persona. A continuación, se le echa la salsa holandesa o la nata espesa. Se echa hasta ver que se tiene salsa suficiente para los comensales que seáis, es decir, si hay cuatro personas, no me echéis dos gotas, y si lo hacéis sólo para una persona, no le echéis un litro entero de nata. Se le echa sal y pimienta negra al gusto, y ya lo tenemos. Se incorpora la pasta previamente hervida, y a comer.

A esta pasta se le puede acompañar con unas huevas (o falso caviar) y queda muy rico y también decorativo.

Bon apetit!